domingo, 25 de octubre de 2009

Yolanda Aguirre


DE LA SOLEDAD Y OTROS DEMONIOS


Cala tu ausencia los viernes
y los encadenados días que siguen
hasta completar un rosario de faltas
qué ganas de hacerte el amor.

***

LA TAREA

Cuánto afán en un beso furtivo
el fin es tragar la soledad que nos sale por la boca.

***

EL MIEDO ES UN GRAN RAMO DE TIGRAS

Y el miedo es una cosa grande como el odio.
Eduardo Lizalde

Una cordera
con piel de tigra
guarecida en mi pecho
de vez en cuando se exhibe
y se sonroja
al olfatear
el agridulce aroma
hálito esquivo que dejas a tu paso.

***

FRUTAL

Me sorprende cuando dices
me gusta tu olor suave
rosáceos
pequeños
se alzan mis pezones
me conviertes en higo maduro

gotas de miel me precipitan
esperando ser bocado.

***

sábado, 24 de octubre de 2009

Alexandra Botto


EL FUSIL QUE CARGAS DEBE PERTENECER

A UN SOLDADITO DE PLOMO


Él me dejaba dormir sobre su pecho

sin anunciar la fosa abierta de su noche

Tuvieron nuestras risas el mismo canto subversivo

y nuestros cuerpos el olor de los amantes satisfechos

Juntos lloramos antes de hundirnos el puñal

el uno al otro


Quién nombra llorar a la trasmigración del espíritu en viento?

Quién dice estoy aquí sin profanar su recuerdo pequeño de un dios?


Al que llama se le abre la puerta

Al que pregunta se le responde:

Antes que tú hubo otro

***


LA ÚLTIMA EN VOLVER

Llegaré como la mujer de Otro

como la hija que abandona el pueblo

con la brida de mil sueños en sus manos

Con mi lágrima resbalando entre montañas hasta el carnaval de hienas y luces:

Monterrey esplendorosa

Estaré ahí una vez cumplida la profecía de mi carne

después que el amor transite calle abajo en la memoria

y no quede rastro del enjambre de erecciones predichas en mi horóscopo

Muerto el dolor

ante la estatua de sal que dejé inscrita con mi nombre

acudiré al deseo intempestivo de otros labios

Será nadie la mancha de tu cuerpo en la cama

será nada el pensamiento itinerante de los recuerdos


***


SOL ALBINO


No puedo olvidar las viandas infames

tendidas en la cama

La opulencia de lujurias en desuso

los sudores al azar entre dos cuerpos

delfines cuyos ojos de San Juan

escurren aguardiente

Te nombro en la región esparcida de quejidos

en la vendimia de lenguas y caprichos

descubiertos y claros desde el alba

Tengo libaciones dulces

apetencias en círculo y secretas

colgadas del arrecife de mi noche

Aquí estoy

Desnuda y bienaventurada

con mi terco instinto

de amor triste


Qué haré, Raúl

Tal vez Nunca y Para Siempre sean lo mismo


***


lunes, 19 de octubre de 2009

Rossy Elizondo



FABRICA DE MARIPOSAS


En lo intermitente del murmullo


la mariposa abre el cerapapel de sus alas,


despega, da vueltas,


resbala al canto ciego de la mañana.


***



TUS POEMAS EN MI ESPALDA


Será mejor que remiende


el alba


deje abierto el balcón


del tiempo


selle las bestias del ayer


beba el ron del futuro


y espere a que plasmes


tus poemas en mi espalda


***


PIEDRA MORTAL


El pescador se evapora


entre rosas de sal,


escarba y escarba con el anzuelo


púrpura de su lengua:


en el aroma de mis piernas


busca una perla.


***


DUERMO


Soñar es dejar


que vuele el tiempo,


que transcurra


el universo


como el polvo


de tus labios


en mis pechos.


***


SIEMPREVIVA


Deja que la mano


salga de tu brazo,


que sea pájaro


y recoja


mis ojos


del mosaico.


***


SOBRE DE ÉL


Al fondo lo interminable


del ritual de la danza:


el gemir, el balbucear, los vapores


una hendidura en la memoria


por donde sangro mariposas.
***

viernes, 16 de octubre de 2009

Minerva Margarita Villarreal


CINCO EMPIGRAMÍSTICOS


CARTA A ULISES

Ni la puta Calipso
enredándote en fuego a su belleza,
ni la sierpe de Circe
convirtiéndote en cerdo
por su fangosa lascivia,
ni el poderoso y torpe Cíclope
descalabrándote guardias y soldados,
ni el soplo de Neptuno
abriendo brechas de agua en tierra,
ni Néstor ni Tersites clamando,
ni el talón de Aquiles resucitando,
ni el conjuro pernicioso de Hades
sosteniéndote en la lejanía,
tapizando de cera tus oídos
ante mis súplicas...
Yo, Penélope, de delicioso canto,
la más fiel y ferviente de tus sirenas,
la que sabe elevar tu mástil
con su dulce saliva
y ondear el velamen de tu navío
hasta extraviarlo;
arrojada al rincón
de las meditaciones obstinadas,
separada de las aguas que te pretenden
y te alejan,
incitando el deseo de morder tus pendones,
sedienta en la distancia,
advierto:
con el gancho con que tejo
y destejo este maldito manto
de esperanza
enlazaré tus dedos,
asiré tus cabellos,
arrobaré tu aliento,
que, humedecido por la brisa,
hasta mis labios más hondos
bajará.

***

LECCIÓN

El amor dura mientras dura dura
y se deshace al ponerlo en duda.

***


DESPUÉS DE MARCIAL UNA PROSTITUTA SE LAMENTA

El juego de mis manos,
las caricias de mi lengua
en tus velludas piernas, oh testículos.
Cabalgar en la selvática noche
sentada sobre tu erecto pene.
¿Por qué no enmudeciste, Marcial?
Dos monedas de oro no bastan.
Tus versos me encadenan.
Antes dos, cinco monedas hacían seguro
mi andar sobre el puente.
Hoy, no hay pago posible
que me devuelva mi altivez.

***

NUESTRA HISTORIA

Se aproxima el alacrán a la espalda de Lesbia.
Ella duerme tranquila.
El amor de Catulo, el dolor del corazón que le aqueja
es sólo un ruido en la noche, un leve movimiento.
La furia de nuestros cuerpos será conocida.
Nuestro amor, agonía de este lecho, se cantará.
Muchos siglos después se dirán tus versos.
El mundo sabrá de mí sin conocer la historia.

***

SENSIBLE WOMAN

¿Que qué siento cuando me lees tus versos, Catulo?
Que desnuda vivo en la posteridad.



***

martes, 13 de octubre de 2009

Aidé Cavazos González


AUSENCIA

De pies y manos atadas
La noche nos contempla

Ahoga el llanto
Amordaza el dolor
tuyo mío

Distancia el alba
sufre el amor
tuyo mío

Súplicas
sin eco para el mundo

Sordas
para Dios

La soledad no es imaginaria


***



El Fantasma del Tiempo

Eres dueño de tu vida
de mi vida nunca más
Un día decidí dártela
Hoy decido te la quito
Te pido me la devuelvas
Como se devuelve el viento
Con todas las de la ley
Sin tropiezos sin susurros
Porque un pájaro sin alas,
Una golondrina sin verano
Es como un corredor amputado,
Un soñador sin memoria,
Un fantasma que deambula
Por el tiempo sin reloj
Sin rumbo fijo.
Quiero mi vida, la exijo
La quiero toda
Sin reservas,
Sin recelos
Sin tapujos
Quiero bañarme en el mar
De las añoranzas vivas.
Y secarme con el viento
De las libertades plenas
Cobijarme con el sol
Al atardecer el día
Y amanecer con los sueños
De la ilusión por la vida.


***


lunes, 12 de octubre de 2009

María Elena Rodríguez


Tus dedos

cristal almidonado

las manos

nos cuentan como somos

dibujando en el cuerpo del otro

la caricia siguiente.

***

Respiro

a mil horas luz del silencio

hay noches para hundir

tu nombre entre mis piernas

el verso junto al oído

tu cuerpo y el mío

tomando su lugar.


***

Al tiempo que el verso

te nombra en silencio

tu cuerpo se forma entre

líneas de prosa

la eternidad se detiene

justo en el recuerdo

muerdo la piel

donde tu vientre es mi balsa

y me llevas más adentro.
***

domingo, 11 de octubre de 2009

Godiva


tus deseos


se me escurren

saliva que dilata

abiertos muslos

que gimen

que gritan

carcajada de pubis


que te oprime


se contrae

te expulsa

te olvida

* * *


obviando los designios

de tu lengua

en mi gruta

te condecoro

eximio vagabundo

de todos los incendios

lavo tus pies

con mi lengua

María Magdalena

redimida

***

La Milagrosa



Te regalo las líneas de mis manos





estar derretida en tus muslos


la ciruela cortinadan en go


tas de sudor


y el teclado permanece subien y bajando enérgicamente


mientras detrás de mí se gime cada sal


to de renglón


pareceserebah roto el mecanismo del reloj


o por qué la lluviajando haciarriba


o porqué yo recordándome golpes en la corteza de los troncos


masculin troncos


cuando la tarde se consumen lágrimas por la pimienta


y en los gritos que me astillantes que la sedesta garganta


o quizásoyo la descompuesta


que de afuera debesrev


como los delirios de Dalí




* * * * *



el olor de tu sexo casiagua



entrecorta



maúllas tehundes



cambias de lugar y momento



mahuyes



entre mí resbalas



espesa húmeda oscuridad cerrada



tesfuerzas musitas respiraciones



[cortas que resecan tu lengua



[desempleada



otras veces otras voces otros hombres y mujeres



me huyes hacia adentro



perdió los límiteste pantano de tu cuerpo



chilla/rechina/corta/ahoga



tus labios impermeables



a cada golpe se deforman



rítmicamente golpeas



tedeformas



escurres



tevaporas



húmedaespesaoscuridad se cierra



abre y cierra



parpadea



***

sábado, 10 de octubre de 2009

Jeannette Clariond

Erotizo mis palabras
Porque no puedo
Erotizar mi cuerpo

Las lleno de color
De fruto
Al reventar

Erotizo lo que toco
Menos la carne
Pues es tan grande mi deseo

Que la carne
Si tocada
En agua ardería

Erotizo cada hoja
La tinta
El filo del cajón

Ardo en el teclado
El mouse
Lo oblicuo del bolígrafo

Erotizo mi voz
Mis senos contra el vidrio
La máscara del Buda en el buró

La pobre cruz de Cristo
Su sangre
Sus espinas

Después de todo
Nada es pasión
Sino madero irredento
Sólo un madero irredento

***


Apenas se oía el polvo,
latía la luz en los intersticios de la veneciana,
y tú esperabas la llegada de la galera.
Flotaba el brillo en el oleaje. Remos a la orilla.
¿Llegó o se fue la embarcación?
Casi todo resplandecía. Casi todo.

¿Por qué el sauce no se reflejó en la alberca?
El ave sí cantó a pesar del vaticinio,
callado viento de azafrán
habitaría esa noche la pradera.

Eras tú entrando en la habitación, tú atravesando el aire.
Desnuda te esperé. La bañera rebosaba deseo,
el árbol inclinado, la humedad suave
del tacto, los azulejos, el agua, la luz
de la cerámica en los cuerpos.

Luego, el reposo de la llama. Ciegos
nos hundimos en el lino,
roces que colman el abandono
cuando al hielo regresan los cisnes.

***

Génesis

Como un espejo que sangra,
como una herida que escurre,
resbalo.
Desfallezco y resbalo por la boca del volcán,
resbalo entre tus piernas,
tiemblo ante la vacilación.

Tiemblo,
procuro sostenerme.

***


Tzintzuntzan

Arar entre magueyes y arcilla,
beber la sustancia lechosa,
sacar el clavo de la yácata que sangra,
abrir hasta tocar
huesos, palmas, lagrimeros de máscaras caídas.
Bajo la piel de la pirámide
hay otra piel al rojo
y en lo más hondo de la estratigrafía
penetra la coa
y reverdece magueyes:
toda la sustancia lechosa
contenida en una tuna.

***

Betty Galaviz


CON LA ROPA PUESTA

Agótame el deseo sin escrutinio
gástame las ganas sin cansancio
rompe estas dudas sin cuestionar.
Hasta la última fatiga
entrégate
no me desvistas
penetra sin permiso el denso hastío
de habitar este cuerpo empedrado.


INCIENSO
(No estás)

Enciendo un incienso
no estás
la sábana me encuentra
no estás
recurro a la memoria
no estás
mis dedos son músicos
no estás
mi rosada carne
no estás
es el teclado.
no estás
No hay nirvana
no estás
sólo el onanismo
no estás
de este privado espacio.
no estás
Sólo existes tú
no estás
tu imagen aquí
no estás
el deseo de ver
no estás
tu rostro contraído
no estás
respirar tu sudor
no estás
tocarte el pelo
no estás
pegado a la frente.
no estás
Eres combustión
no estás
oigo tus jadeos
no estás
muerdo tus gemidos.
no estás
Y mis ganas constantes
no estás
de tu cuerpo completo cuando no estás
que me mojan
que me ahogan
que me incendian.


ALCOBA

Sobre el edredón
mi piel templada en agua limpia
te espera.
Los tacones ansiosos
se pasean en la alfombra de la sala
apurándote.
Guardo los recuerdos
por orden de antigüedad
para enredarlos de uno en uno
en los vellos de tu espalda
para contarlos con labios mansos.
Las siete.
Mis cabellos se reparten en tus muslos
dándote la bienvenida.
***

Lourdes Falcón


ALAS DE LUNA Y BRONCE

El bronce de tu piel se desdobla,
me arrastra
muerdo tu boca de otoño
las formas están cortando el aire.

Tomas mis lunas, suavizas
la ventana dibuja las horas.
Húmedo el instinto, acaricia
tus ágiles manos violentan mi sangre.

Se gritan los cuerpos, conceden
brotan alas
y ese olor a misterio.
La ventana ya no se atreve.
***
PLENITUD
A Sergio
Somos caminantes que se cruzan
por veredas deshojadas en el tiempo,
buscando dejar huella
entre azul de primavera
y otoño enrojecido.

Soy cometa atrapada en el ramaje de un árbol
golondrina que anidó
para siempre entre tus manos.

Eres suavidad que reposa
vértigo y seducción
de silencio y montaña.

Aliento que besa tormentas
trueno que gime en la tierra
mientras las gotas
hacen música en las piedras.

Somos lo que somos
arcilla en ocre y luna
que se moldea en color profundo.

Somos brisa, inquietud, raíz y calma
amaneceres distintos, con sabor a libertad,
que la lluvia no siempre es borrasca
ni los días marcan la misma estación.

Somos hoy, y seremos
-no los de entonces-
los de cada mañana,
huellas de sendero que se marcan
una junto a la otra
tus brazos
mi cuerpo
una misma oración..
***
COTIDIANA I

Las paredes huelen a silencio,
de los huecos salen duendes,
todas las ventanas pintan un mundo distinto,
¿ y la puerta?

Los duendes susurran,
estoy subiendo, bajando, cansándome,
entrando, saliendo, suspirándome,
sonriendo, llorando, preguntándome.

El reloj emite campanadas mudas,
suena, acumula su capa gris,
su polvo que por más que intento
no logro quitar.

Ropa, sueños, basura, versos,
un carro y la hermosa gata negra siempre están conmigo.
Tanto por hacer, por atender, por vivir.

Cereal, noticias, el día iniciado:
un beso, la reja, camas, platos y minutos
acumulan sueños
ollas con sabor de antaño.

Camina la tarde, transcurre, se marcha,
el polvo persiste.
Noticias, los Simpson, merienda, descanso,
ensalada de letras.

Los duendes me acosan, me tocan, se burlan,
bailan y se alejan,
yo
aquí,
planchando un poema.

***

NO SÉ NI PARA QUÉ , NI PARA CUÁNDO
DEJARÉ DE PERDERME ENTRE TU ARENA

Alas de gaviota acarician
el caracol por donde invaden
mis palabras,
como agitada brisa tu respiración
enardece el calor de este verano.

Nos salpica el mar
me recuesto en blanda arena
escribiendo mi nombre
con las uñas en tu pecho,
la humedad de mi boca
resbala por tu piel,
la marea atrapa mis piernas.

Olas nos sumergen
en un abismo sin acantilado
donde juegan la membranosa estrella,
el hipocampo,
donde me guía el negro coral de tu mirada.

Orgasmos de mares me fecundan
mientras la playa de tu cuerpo
me sostiene.