
CINCO EMPIGRAMÍSTICOS
CARTA A ULISES
Ni la puta Calipso
enredándote en fuego a su belleza,
ni la sierpe de Circe
convirtiéndote en cerdo
por su fangosa lascivia,
ni el poderoso y torpe Cíclope
descalabrándote guardias y soldados,
ni el soplo de Neptuno
abriendo brechas de agua en tierra,
ni Néstor ni Tersites clamando,
ni el talón de Aquiles resucitando,
ni el conjuro pernicioso de Hades
sosteniéndote en la lejanía,
tapizando de cera tus oídos
ante mis súplicas...
Yo, Penélope, de delicioso canto,
la más fiel y ferviente de tus sirenas,
la que sabe elevar tu mástil
con su dulce saliva
y ondear el velamen de tu navío
hasta extraviarlo;
arrojada al rincón
de las meditaciones obstinadas,
separada de las aguas que te pretenden
y te alejan,
incitando el deseo de morder tus pendones,
sedienta en la distancia,
advierto:
con el gancho con que tejo
y destejo este maldito manto
de esperanza
enlazaré tus dedos,
asiré tus cabellos,
arrobaré tu aliento,
que, humedecido por la brisa,
hasta mis labios más hondos
bajará.
***
LECCIÓN
El amor dura mientras dura dura
y se deshace al ponerlo en duda.
***
DESPUÉS DE MARCIAL UNA PROSTITUTA SE LAMENTA
El juego de mis manos,
las caricias de mi lengua
en tus velludas piernas, oh testículos.
Cabalgar en la selvática noche
sentada sobre tu erecto pene.
¿Por qué no enmudeciste, Marcial?
Dos monedas de oro no bastan.
Tus versos me encadenan.
Antes dos, cinco monedas hacían seguro
mi andar sobre el puente.
Hoy, no hay pago posible
que me devuelva mi altivez.
***
NUESTRA HISTORIA
Se aproxima el alacrán a la espalda de Lesbia.
Ella duerme tranquila.
El amor de Catulo, el dolor del corazón que le aqueja
es sólo un ruido en la noche, un leve movimiento.
—La furia de nuestros cuerpos será conocida.
Nuestro amor, agonía de este lecho, se cantará.
Muchos siglos después se dirán tus versos.
El mundo sabrá de mí sin conocer la historia.
***
SENSIBLE WOMAN
¿Que qué siento cuando me lees tus versos, Catulo?
Que desnuda vivo en la posteridad.
CARTA A ULISES
Ni la puta Calipso
enredándote en fuego a su belleza,
ni la sierpe de Circe
convirtiéndote en cerdo
por su fangosa lascivia,
ni el poderoso y torpe Cíclope
descalabrándote guardias y soldados,
ni el soplo de Neptuno
abriendo brechas de agua en tierra,
ni Néstor ni Tersites clamando,
ni el talón de Aquiles resucitando,
ni el conjuro pernicioso de Hades
sosteniéndote en la lejanía,
tapizando de cera tus oídos
ante mis súplicas...
Yo, Penélope, de delicioso canto,
la más fiel y ferviente de tus sirenas,
la que sabe elevar tu mástil
con su dulce saliva
y ondear el velamen de tu navío
hasta extraviarlo;
arrojada al rincón
de las meditaciones obstinadas,
separada de las aguas que te pretenden
y te alejan,
incitando el deseo de morder tus pendones,
sedienta en la distancia,
advierto:
con el gancho con que tejo
y destejo este maldito manto
de esperanza
enlazaré tus dedos,
asiré tus cabellos,
arrobaré tu aliento,
que, humedecido por la brisa,
hasta mis labios más hondos
bajará.
***
LECCIÓN
El amor dura mientras dura dura
y se deshace al ponerlo en duda.
***
DESPUÉS DE MARCIAL UNA PROSTITUTA SE LAMENTA
El juego de mis manos,
las caricias de mi lengua
en tus velludas piernas, oh testículos.
Cabalgar en la selvática noche
sentada sobre tu erecto pene.
¿Por qué no enmudeciste, Marcial?
Dos monedas de oro no bastan.
Tus versos me encadenan.
Antes dos, cinco monedas hacían seguro
mi andar sobre el puente.
Hoy, no hay pago posible
que me devuelva mi altivez.
***
NUESTRA HISTORIA
Se aproxima el alacrán a la espalda de Lesbia.
Ella duerme tranquila.
El amor de Catulo, el dolor del corazón que le aqueja
es sólo un ruido en la noche, un leve movimiento.
—La furia de nuestros cuerpos será conocida.
Nuestro amor, agonía de este lecho, se cantará.
Muchos siglos después se dirán tus versos.
El mundo sabrá de mí sin conocer la historia.
***
SENSIBLE WOMAN
¿Que qué siento cuando me lees tus versos, Catulo?
Que desnuda vivo en la posteridad.
***
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